" Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con sus cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida. Pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol " - Eduardo Sacheri -
10 jul 2011
LA HISTORIA DE UN CRACK
Es la historia de un crack, como hay tantas por el mundo. Una historia que llama, que motiva, que ilusiona. Un conjunto de lugares y momentos, que transforman el andar del elegido en inolvidable. Es ese cuento que se aleja de la realidad, pero sucede ante nuestros ojos. Una historia en la que somos actores secundarios, o ni siquiera somos actores. Anécdotas particulares de un ser especial. Historias que muchos desean vivir y con las que algunos no pueden convivir. Motivados por recelos y frustrados anhelos de fama efímera. Preocupados por el fallo y esperando la caída, criticando noche y día sin argumentos razonables. Es la historia de un crack que despierta simpatía, en la misma medida que crece una envidia sin explicación. Es la historia que nos toca ver desde afuera, siempre a la espera de un toque de suerte. Esa misma suerte que rodeó al elegido, y si así no hubiese sido, este relato no tendría un crack. No sería historia, ni habría admiración. Tampoco pobres de corazón, que dedican su tiempo en manchar los momentos... de la historia de un crack.
20 may 2011
CONPAÑERISMO
- Por Tomás Greene
Somos uno, somos dos, tres, cuatro y ahora somos cinco, seis, siete, para empezar a ser ocho. ¿Entonces somos nueve o diez? Somos once (11)… Qué número once, son 1 y 1 que dejaron de ser “Y” para empezar a ser “CON”. Son once, yo con vos y vos con él. Somos nosotros dos con ellos y ellos con vos y yo. Somos uno con todos y todos con uno.
Somos 11, somos 1 con 1, somos muchos mas que unos.
21 abr 2011
EL GRITO ETERNO
Todavía te recuerdo, te veías hermoso. Siempre tan esperado, tan necesario, tan oportuno. No importa cómo, ni cuándo. Siempre caíste bien, en el instante justo. Todos los momentos eran ideales, eras bienvenido siempre. Y cómo te hacías esperar a veces.
Todo el tiempo significaste algo más. No eras una simple circunstancia. Llegabas en un abrir y cerrar de ojos. Apoderándote de cada cuerpo, llevando lamentos de un lado y alegrías del otro. Llenando de fuerza mi garganta, de aire mis pulmones. Dejando mudos a otros tantos, que perdían esperanza. Tu valor siempre fue el mismo, para la gente común. Aquellos que no tenían la oportunidad de buscarte y encontrarte, en una situación única. En la ocasión perfecta, presentándote de repente, con galera y bastón. Convirtiéndote en el alma de la fiesta. Esa fiesta en tu honor. Y qué mala suerte la de algunos que se encargaban de evitarte, sin darse cuenta que lo mas bello de esa tarde era tu presencia. Envidiosos, quizás, de aquellos que lograban conducirte hasta aquí, desde el más allá. Como alguna vez recuerdo haberlo logrado. Y que raro pensar, que semejante alboroto se debía a tu aparición. En el preciso segundo en el que esa línea era vencida, como a un mural derribado. Para convertir aquél silencio momentáneo en un puño apretado y el grito eterno, flote en el aire.
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